La península donde comenzó la Segunda Guerra Mundial
Westerplatte es una península arenosa al norte de Gdansk que se adentra en el mar Báltico. El lugar es famoso por ser escenario de la primera batalla de la Segunda Guerra Mundial.
El monumento local conmemora la batalla inaugural de la guerra y, sobre todo, la heroica resistencia de siete días de varias docenas de soldados polacos contra la abrumadora superioridad alemana.
Batalla inaugural de la Segunda Guerra Mundial
El ataque alemán a esta guarnición el 1 de septiembre de 1939, la batalla de Westerplatte, se considera el enfrentamiento inicial y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
Antes de la guerra, el puerto de Gdansk atendía tanto a barcos polacos como alemanes, pero a los polacos se les permitió construir un punto de transbordo de material militar a la entrada, concretamente en Westerplatte. Y fue este punto de transbordo el que se convirtió en escenario de uno de los primeros ataques alemanes de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939.
Edificios derribados
Los restos de cuarteles, depósitos de municiones y trincheras muestran a los visitantes el poder de los bombardeos alemanes.
Lugar de culto
Westerplatte sigue siendo uno de los lugares de recuerdo más importantes donde los polacos conmemoran el comienzo y el final de la Segunda Guerra Mundial. Durante los combates, diecisiete defensores polacos murieron y otros ochenta combatientes resultaron heridos. Las bajas de los agresores alemanes, en cambio, ascendieron a cuatrocientos combatientes. A pesar del menor número de combatientes y del menor equipamiento, el ejército polaco logró resistir a la superioridad alemana durante siete días.
Resistencia heroica
La pequeña guarnición polaca fue atacada por una infantería y un buque alemanes abrumadoramente superiores, pero los soldados polacos resistieron durante siete días para luchar por Westerplatte. La tenacidad y el heroísmo de la guarnición polaca en Westerplatte se convirtieron, y siguen siendo, en un símbolo de la determinación de la nación polaca para defender su patria.
Monumento a Westerplatte
En 1966 se inauguró en la península un monumento de 25 metros de altura formado por 240 bloques de granito. Altos funcionarios polacos se reúnen a menudo en el monumento para conmemorar acontecimientos importantes de la Segunda Guerra Mundial.
Visita del Papa
El Papa Juan Pablo II también visitó el lugar de los combates en 1987. Les dijo a los jóvenes polacos que cada uno lleva dentro su propia Westerplatte. Es decir, que cada uno tiene algo por lo que debe luchar y ante lo que no puede rendirse.
Nunca más la guerra
El gran cartel „Nunca más la guerra“ es el legado de este lugar.
Transporte a Westerplatte
La península se encuentra alejada del centro de la ciudad, junto al mar. Por lo tanto, es necesario utilizar el transporte público (autobús) o el transporte marítimo regular. El paseo en barco pasa por los gigantescos Astilleros de Gdansk.
Playas
La península también cuenta con hermosas playas de arena, desde las que se puede disfrutar de unas vistas interesantes del puerto de Gdansk.
Fortaleza de Wisłoujście
Durante la navegación se puede contemplar la bien conservada fortaleza de Wisłoujście, cerca de la desembocadura de uno de los brazos del río Vístula.
La fortaleza fue construida por primera vez en 1308 en una ubicación estratégica en la desembocadura del río hacia el mar, y su forma actual, predominantemente gótica, fue creada durante el siglo XVI.
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